sábado, 11 de octubre de 2008

UN POCO DE PROFUNDIDAD

(hucha del domund)
(niños pidiendo para el Domund)


El viernes a la hora de la siesta, yo no sé en otros sitios, pero aquí es sagrada y para mi más...pues bien a lo que iba, eran las 3 de la tarde más o menos, cuando de repente ,llaman al portero automático insistentemente, después de pensarlo un ratito,me levanto,no me levanto,...., mi curiosidad puede más y decido saber quien perturba mi paz,.....no contesta nadie..aaaahhhhhhhhhhhhhhhh!,lo mato , pero al mismo tiempo oigo jaleo en las escaleras y ya os digo que mi curiosidad es más poderosa que mi voluntad , abro la puerta para saber quien anda por allí....,me asomo a las escalera, me encuentro a una niña con una hucha naranja y con el uniforme de mi colegio.¡OHHHHHHHHHH!, volví 20 años atrás cuando un viernes al terminar las clases nos repartían las huchas para recoger dinero para las misiones, empezabamos la tarde recorriéndonos todas las casas del barrio, porque más lejos no nos dejaban ir, y agradeciendo a la persona su donación con una "mini" pegatina que poníamos en la pechera del susodich@, pero aunque todo esto suena muy bien lo cierto es que era de lo más frustrante que he hecho en mi vida,la mayoría de la gente no te abría la puerta y si lo hacían te daban la donación relatando,o ponían a parir a las monjas,etc,etc, al final acababas el fin de semana con la hucha 1/3 llena, después de asaltar a todos tus tíos y abuelos para que te echaran algo y con un montón de pegatinas que nunca acabé y terminaron pegadas en mis libros de textos o diccionarios.

Por eso cuando vi a esa niña eché a correr a mi casa en busca del monedero y con los nervios de verme en el otro lado se me cayeron todas las monedas y acabé en la entrada de mi casa tumbada recogiendo monedas y con una sonrisa de oreja a oreja y cuando me levanté vi que había 2 niños más observando a una "loca" emocionada. En fin no quería ser una vecina cascarrabia más como aquellas que yo recordaba de mi barrio que luego al verlas pasar, yo las ponía de tacañas...cuando eché el dinero exigí mi pegatina, que gustosamente la chiquita me puso en la pechera y les dije:"no volvais a molestarme en la siesta".Ellos se fueron a con una sonrisa de oreja a oreja y yo con otra......

2 comentarios:

lilaygris dijo...

ya te estoy imaginando corriendo por el pasillo buscando monedas jejej

carla dijo...

Ay que gracia!Solo tu misma!Ajajaja!Besos!